Vestuario – Previa 

Un buen vestuario es un momento de mucha alegría y entusiasmo compartido, un espacio para hablar seriamente y también para divertirse. Puede tener distintas variantes pero lo recomendable es que sea calmo y distendido; la preocupación y la exaltación nunca son recomendables. 

Que cada uno de los jugadores hable antes del partido ayuda a asumir sus roles protagónicos y a que cada uno encuentre su lugar. Antes de un partido no se pueden hacer planteos sobre otros jugadores. Este tipo de acción genera altos niveles de irritación, y no hay tiempo para procesarlos antes del juego.

Hablar en exceso de cómo juega el equipo contrario y centrar el discurso en cómo neutralizarlos desmotiva a los propios jugadores, ya que prefieren centrarse en sus propias fortalezas y no en las del oponente. Una vez en el terreno de juego, saludar al contrincante antes del partido pone al equipo en un estado activo y al contrincante en uno pasivo.

En la previa, tanto como en el juego, la acción debe responder a una intuición basada en registros positivos, como “todo va a salir bien”, que se presenten a modo de convicción.  

Locker room – Before the game

A good locker room is a moment of great joy and shared enthusiasm, a space to speak seriously and also to have fun. It may have different variants but it is recommended to be calm and relaxed. The concern and the exaltation are never recommended. 

 

Talking before the game helps the players to assume their roles and places. They cannot discuss with another player before the game. This type of action generates high levels of irritation, and there is no time for processing it. 

 

Talking too much about how the opponent plays and focus the discourse on how to neutralize them discourages the players because they prefer to focus on their own strengths and not in those of the opponent. Greeting the opponent before the game puts the team in an active state and the opponent in a passive one.

Before and meanwhile the game, the action must respond to an intuition based on positive registrations, such as “everything is going to be ok”, that are presented as convictions.